
Los Hábitos que Sí Permanecen
Empezaste bien. Lo hiciste una semana, dos, un mes. Y luego, sin decisión consciente, simplemente dejaste de hacerlo. Otra vez. Si esto te suena familiar,

Empezaste bien. Lo hiciste una semana, dos, un mes. Y luego, sin decisión consciente, simplemente dejaste de hacerlo. Otra vez. Si esto te suena familiar,

Un día el cuerpo deja de responder como respondía, y nadie te avisó que ese día llegaría. La perimenopausia y la mediana edad reescriben las

«Mi cuerpo se volvió sospechoso de la noche a la mañana.» Quien vive con una enfermedad crónica sabe que hay un antes y un después,

«Conseguí todo lo que quería y mi cuerpo está pagando la cuenta.» El burnout de quienes llegaron no se parece al de quienes se hunden:

«No puedo desear desde un cuerpo que no soporto ver.» La pérdida del deseo casi nunca empieza en la cama: empieza frente al espejo, mucho

Tu cuerpo reacciona a cosas que tu memoria ya olvidó: un lugar, un olor, un tono de voz — y la alarma se dispara sin

Agotado todo el día, despierto toda la noche, y culpable cada vez que paras. Este libro explica lo que ningún manual de sueño te dijo:

Los estudios salen limpios. Nadie encuentra nada. Y a ti te sigue doliendo. Este libro empieza donde terminan los estudios. El Dr. Carlos Sánchez Muñoz,

«Sin competir, no sé quién soy.» Si te reconoces en esa frase —si dejaste de competir y descubriste que perdías mucho más que una actividad—,

«Mi cuerpo ya no duele y aun así tengo miedo de volver.» Si te reconoces en esa frase —si te lesionaste y descubriste que la