El Hijo Favorito Envejeció: Favoritismo parental en familias adultas: el reparto de cariño que nadie corrige
En tu casa hubo un reparto.
No de bienes. De atención, de paciencia, de orgullo, de beneficio de la duda. De qué se preguntaba primero cuando llamabas por teléfono. De a quién se le perdonaba llegar tarde y a quién se le preguntaba si estaba bien.
Nadie lo hizo con mala intención. Se fue haciendo, a lo largo de años, en decisiones minúsculas que nadie registró. Y sin embargo tú lo sabes con una precisión que ni tú mismo te explicas.
Lo que nunca ocurrió es que alguien lo dijera en voz alta.
En este libro, el Dr. Carlos Sánchez Muñoz, psicoterapeuta clínico con más de veinte años de práctica, trabaja el favoritismo parental cuando los hijos ya son adultos y los padres envejecen. Con casos de consultorio, evidencia declarada con sus límites y un ejercicio en cada capítulo, recorre quince preguntas que probablemente llevas años haciéndote a solas:
- ¿Por qué sigo notando quién es el hijo preferido en las reuniones familiares?
- ¿Por qué en las familias nadie admite nunca que hubo un hijo preferido?
- ¿Qué función cumple el hijo favorito dentro del equilibrio de una familia?
- ¿Cuándo deja de ser preferencia parental y empieza a ser desigualdad económica?
- ¿Cómo dejo de competir por un cariño ya repartido?
Encontrarás una distinción que reordena el problema (el cariño desigual no se puede reclamar; el reparto material sí), un método para dejar de pedirle a un padre anciano un reconocimiento que no va a llegar, y una conversación posible que, contra lo que casi todo el mundo intenta, no es con tus padres: es con tus hermanos.
Y trae algo que este territorio casi nunca dice: al preferido tampoco le regalaron nada. Le dieron un encargo con mejor envoltorio.
No es un juicio a tus padres. No propone confrontarlos.
Promete lo que promete toda la obra del autor: comprensión, no curación.
Segundo volumen de la serie Entre hermanos, dentro de la trilogía Los lazos que no elegiste.






