Criar cuando tú también lo tienes: Madres y padres con TDAH: rutinas, culpa, herencia y la crianza de hijos con y sin diagnóstico.
Regañas a tu hijo por olvidar la tarea y, a mitad de la frase, recuerdas lo que tú olvidaste hoy. Les pasa a muchas madres y padres.
La lonchera que se quedó en el carro, la junta que nadie anotó, el permiso sin firmar. Detrás de cada olvido aparece una culpa que pesa más que el olvido mismo: «le heredé esto y ni siquiera puedo darle la rutina que necesita». Del otro lado, quien comparte la crianza sostiene la memoria de la casa sin que nadie lo vea, y se cansa. Nadie eligió ese reparto, y nadie tiene la culpa de él.
El Dr. Carlos Sánchez Muñoz, psicoterapeuta clínico con más de veinte años de práctica, escribe para la madre o el padre con TDAH que cría a un hijo con el mismo diagnóstico, con otro o con ninguno. Con historias de familias de distintos países hispanohablantes, un marco clínico explicado en lengua llana y un ejercicio por capítulo dirigido siempre al adulto, el libro muestra que la estructura no sale del carácter, sino del diseño. Comprensión, no curación: entender cómo funciona tu atención para criar desde ahí, sin pedirte otra cabeza.
• Entiende por qué pierdes la paciencia justo con lo que tú también haces.
• Distingue la herencia, que es una probabilidad, de la culpa, que necesita un acto que nunca ocurrió.
• Reparte la carga con tu pareja y acuerda con la escuela una rutina que resista a dos personas dispersas.
• Decide a tiempo cuándo tu agotamiento ya no es un mal día y necesita ayuda.
• Conversa con tu hijo de lo que comparten sin cargarlo con tu historia.
Esta obra forma parte de la serie «Esto no se vive solo», tercera de la trilogía «El nombre que llegó tarde» del Dr. Carlos Sánchez Muñoz. Cada uno de sus diez volúmenes mira el TDAH desde un vínculo o un sistema donde se vive —la pareja, la crianza, la familia de origen, la amistad, el trabajo, la empresa, lo que se le parece, lo que se usa para calmarlo, el tratamiento y el consultorio— para que puedas convivir, criar, trabajar y acompañar sin perderte y sin convertir el diagnóstico en excusa ni en arma, con psicología basada en evidencia y sin promesas de cura.






